El gitano en paro, roba naranjas para venderlas por la avenida como “guachintonas” sin saber que eran amargas. Todos los días cambiaba de sitio para que no le pillaran. Un dia se pone a pregonar: “Naranjas guachintonas mu ricas. ¿Quién quiere naranjas guachin? Baratas, a un euro los 3